De la casa y el casero: cosas que siempre hay que preguntar antes de firmar el alquiler de un piso

  • Se debe definir cómo se actualizará la renta porque la nueva ley ha eliminado la actualización de acuerdo al IPC.
  • Hay que revisar todo y si algo está deteriorado podemos pedir su arreglo.
  • Dar de alta los suministros tiene un coste que generalmente debería asumir el propietario, aunque la ley no le obliga a ello.

Cada vez somos más precavidos cuando tomamos decisiones que afectan a nuestra economía; y más con la vivienda. Si bien comprar una casa es probablemente la decisión dineraria más importante que tomamos en la vida, para alquilar un piso también debemos poner toda la atención, aunque podamos remediar errores más tarde –la nueva Ley de Arrendamientos Urbanos permite abandonar antes y en mejores condiciones la vivienda–.

Registrar el contrato da mayor seguridad jurídica, pero cuesta de 150 a 300 eurosSi apostamos por vivir de alquiler, conviene leer el contrato con toda atención y pedir la modificación de las cláusulas con las que estemos en desacuerdo. En Anida han hecho una lista de cuestiones básicas que debemos plantearnos sobre la casa y el casero.

¿Cómo sabemos si es realmente el propietario?
Los contratos que se firman son privados, es decir, no hay obligación de que estén supervisados por un notario. Hay que estar seguros de con quién hablamos.

¿Cuánto pagaré y cómo se actualizará la renta?
Desde el principio hay que tener claro cuánto piden por el alquiler, los meses de fianza que solicita el casero y si, además, se precisa un aval. Al mismo tiempo, se debe definir cómo se actualizará la renta. La nueva ley ha eliminado la actualización de acuerdo al IPC, por tanto hay que acordarlo con el propietario.

¿Se quedan todos los muebles?
El mobiliario que vemos cuando hacemos la visita tal vez no es el mismo del que podrá disponer el inquilino. Es aconsejable preguntar por estas cuestiones antes de la firma del contrato.

Hay que especificar si es necesario dejar la casa como estaba al finalizar el contrato¿Funciona todo?
Electrodomésticos, lámparas, televisor, cañerías, cisternas, persianas, calefacción, aire acondicionado, picaportes… En la vivienda hay que revisarlo todo y, si algo está deteriorado, puede solicitarse su arreglo.

¿Están dados de alta los suministros?
Si no es así, hacerlo tiene un coste que generalmente debería asumir el propietario, aunque la ley no le obliga a ello.

¿Permite hacer cambios en la vivienda?
Hay que saber si es posible decorar las paredes, ampliar un espacio, colocar baldas, etc. Si el propietario lo permite, habrá que especificar si al finalizar el contrato es necesario dejar la casa como estaba.

¿Inscrita en el Registro de la Propiedad?
Si el contrato se registra da una mayor seguridad jurídica tanto al arrendador como al arrendatario, pero genera un gasto que se sitúa entre los 150 y los 300 euros.

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